Los seres humanos por naturaleza hemos tratado de justificarnos y buscar
culpables ante cualquier problemática que se nos presenta. La excepción no ha
sido en los medios, que tras años los han intentado culpar de los comportamientos
violentos en distintas audiencias.
En este caso, me quisiera referir especialmente
a los Gobiernos y familias, que al cada
vez ser más ineficientes para solucionar las problemáticas de sus países y
hogares respectivamente, justifican las situaciones sólo en los medios constituyéndolo como lo
explica Magret en una “excusa fácil para la pérdida de autoridad
parental en el seno de la familia y para la utilización de la televisión como
baby sister”.[1]
Es importante decir que, pese a que se han desestimado teorías de la situación
de los efectos de los medios, el imaginario permanece más cerca de lo que
creemos. Basta con ver en la actualidad
algunos funcionarios de los gobiernos haciendo afirmaciones como las que vemos
en los siguientes enlaces:
http://www.eluniversal.com.mx/notas/684807.html
http://www.eluniversal.com.mx/notas/684807.html
Sin embargo, con mi crítica no quiero decir que los medios carecen de poder,
pues no hay nada más cierto que la “intoxicación
mediática es posible” [2]. Pero también es cierto que “falta mucho para que sea automática y produzca una uniformización de
las mentes” [3] y que los sujetos “disponen de atención, comprensión, aceptación” [4], por tanto pueden elegir qué ver, teniendo en cuenta sus deseos, intereses y costumbres.
Esto me lleva a otro tema, no menos importante que el primero: el eterno debate
entre lo objetivo y el factor subjetivo dentro de las informaciones, todo justificado desde la
teoría del enfoque.
Luego del intenso debate de la sesión pasada, sólo me queda decir que desde la
teoría del enfoque podemos dar respuestas a muchas de las situaciones que viven
periodistas y medios de comunicación de nuestro país. Es definitivo, que desde
donde trabajemos estamos guiados por enfoques “la línea
editorial de un medio, intereses empresariales, ideología de un periódico” [5] y
muchas variables más.
Pero ahí no termina todo, más que el hecho de estar guiados y definidos por
algunos factores, debemos ser conscientes que dependerá de nosotros qué
tanta información mostramos u ocultamos a la hora de escribir. Esto podrá llevar a darle un marco mayor o menor a los lectores y más adelante influirá en su inclusión o exclusión del debate público.
Para prueba podemos ver los diferentes titulares sobre el polémico tema de la salud del presidente venezolano Hugo Chávez:
Exembajador de Panamá reta a Maduro a mostrar a Chávez vivo- El Tiempo
Retan a Gobierno venezolano a desmentir crisis de Chávez - La FM
Crece la incertidumbre sobre el verdadero estado de salud del
presidente Hugo Chávez - Rcn
Chávez tiene muerte cerebral y ya lo desconectaron, dice exembajador de
Panamá - Caracol
En estos ejemplos tenemos diversidad de titulares y es evidente que algunos son
más llamativos y polémicos que otros, lo que provoca diferentes reacciones. Una
vez más respaldando la teoría de
Giménez: “las noticias no son la realidad sino una representación de la misma” [6],
donde podemos dar, “callar u omitir” [7]
y donde más que nunca la responsabilidad social se ve reflejada en las
decisiones que se tomen en este aspecto.
[1] Maigret, E. (2005). La
trampa de las teorías de los efectos directos. En: Maigret, E. Sociología
de la comunicación y de los medios, FCE., Colombia, pp. 96
[2] Maigret, E. (2005). La trampa de las
teorías de los efectos directos. En: Maigret, E. Sociología de la
comunicación y de los medios, FCE., Colombia, pp. 91
[3] Maigret, E. (2005). La trampa de las teorías de los efectos directos. En: Maigret, E. Sociología de la comunicación y de los medios, FCE., Colombia, pp. 91 [4] Maigret, E. (2005). La trampa de las teorías de los efectos directos. En: Maigret, E. Sociología de la comunicación y de los medios, FCE., Colombia, pp. 99
[5]
Giménez Armentia, Pilar (2006). Una
nueva visión del proceso comunicativo: La Teoría del Enfoque (Framing).
Revista Comunicación y
Hombre. N° 2, Año 2006., pp. 57
[6] Giménez Armentia, Pilar (2006). Una nueva visión del proceso comunicativo: La Teoría del Enfoque (Framing).
Revista Comunicación y
Hombre. N° 2, Año 2006., pp. 55
[7] Giménez Armentia, Pilar (2006). Una nueva visión del proceso comunicativo: La Teoría del Enfoque (Framing).
Revista Comunicación y
Hombre. N° 2, Año 2006., pp. 59
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4 comentarios:
Definitivamente y como lo mencionas, los medios tienen sus líneas y sus propios intereses, intereses como lo de cualquier empresa con el ánimo de "vender", pero si bien es cierto, nosotros como puente de esa información entre el medio y las audiencias estamos en toda nuestra capacidad de darle un poco más a ese público, un público que espera con ansias día a día una noticia bien desarrollada o por lo menos con la suficiente investigación, necesaria para eso, para informar.
Nosotros en el papel de público, también debemos ser conscientes, de la importancia y de nuestro papel que tenemos frente a los medios, es una influencia grande, es cierto, pero no por ello debemos quedarnos únicamente con ello, nuestra labor investigativa, como medios, periodistas y público, permite que esa información que recibimos la podemos revisar minuciosamente para encontrar verdades que muchas veces son ocultas o que muchas veces los medios por sus intereses propios no pueden revelar tal como son.
El tema es muy interesante, pues tiene puntos de vista encontrados, sin embargo creo que siempre coincidiremos en que 2 medios no publicarán 2 noticias de igual manera ( a menos que simplemente lo copien", lo que permitirá dislumbrar el punto de vista o el enfoque que el periodista quiere que tomemos, o al menos, al que nos direccionemos.
Lo divertido del asunto es cuando, como periodistas, nos nos damos cuenta de que lo estamos haciendo. Ahí ya significa que estamos totalmente alienados.
Aunque los medios tienen influencia en la sociedad, no se les puede culpar de acciones específicas que hacen ciertos individuos, si bien, detrás de todo hay una construcción cultural y también como sociedad tenemos la responsabilidad de formarnos entre sí para no deslumbrarnos con todo lo fantasioso que nos da los medios.
Culpar a los medios por todo lo malo que ocurre, es como culpar a los políticos: Ambos son manifestaciones de lo que somos. Ambos existen en nuestra realidad nacional porque son modelos que como sociedad aceptamos. De unos nos convertimos en sus audiencias (es decir en rating) y a los otros los elegimos y les dejamos "gobernar". Cuando las audiencias, los electores, cambiemos nuestros intereses, aumentemos nuestra capacidad crítica y las exigencias sobre el mejoramiento en la comunicación y la calidad de vida sea un interés mayoritario, tal vez medios y políticos cambien. Mientras tanto, o nos sometemos o buscamos-construimos alternativas.
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